Telescopio Magallanes Gigante: El instrumento en construcción que buscará vida en otros planetas desde Chile
Tiempo de lectura: 3 minutos Con una potencia 200 veces superior a los instrumentos actuales y ubicado en el límite de las regiones de Coquimbo y Atacama, el GMT promete revolucionar nuestra comprensión del universo y buscar señales de vida en otros planetas.
En el Observatorio Las Campanas, ubicado en lo alto de las montañas del desierto de Atacama, se construye el Telescopio Magallanes Gigante (GMT). Con siete espejos —los más grandes del mundo—, este coloso tendrá un poder de captación de luz 50 millones de veces superior al ojo humano, permitiendo observar el cosmos con una nitidez nunca antes alcanzada.
En entrevista con Cooperativa Ciencia, Oscar Contreras-Villarroel, vicepresidente y representante en Chile del Telescopio Magallanes Gigante, destacó la magnitud del proyecto: «Nuestro domo va a tener 22 pisos, que es un edificio que rota y gira en 2,5 minutos. Es como uno de los edificios del Costanera Center en el Desierto de Atacama», explicó.
Mientras que los telescopios actuales operan en la escala de los 10 metros de diámetro, el Magallanes Gigante alcanzará los 30 metros. Esta capacidad permitirá a los científicos realizar un «doble clic» sobre los descubrimientos de otros instrumentos, como el Observatorio Vera C. Rubin, que actualmente realiza un censo del universo.
Uno de los objetivos del GMT es el estudio detallado de la atmósfera de los exoplanetas. «Si en la actualidad los astrónomos han descubierto 5.000 exoplanetas orbitando en distintas otras estrellas, se estima que ese número va a crecer por los cientos o los miles con surveys como el que va a desarrollar Vera Rubin. Luego, lo que va a permitir es estudiar esa atmósfera, vamos a estudiar señales de vida y sus elementos«, señaló Contreras-Villarroel.
Esta capacidad de resolución será clave para responder una de las preguntas fundamentales de la humanidad: ¿estamos solos en el universo?

Representación nocturna del interior del telescopio. Créditos de la imagen: Giant Magellan Telescope – GMTO Corporation.
Chile como socio de la astronomía global
La elección de Chile como anfitrión no es casualidad. El Desierto de Atacama ofrece condiciones geográficas y climáticas únicas, con más de 300 noches despejadas al año y una atmósfera excepcionalmente estable gracias a la corriente de Humboldt. Sin embargo, más allá de la geografía, el experto destacó la certeza jurídica y la política de Estado que el país ha mantenido por más de 60 años.
«Si el consorcio como el nuestro está realizando una inversión sobre los 2.500 millones de dólares, estamos seguros de que esa inversión se va a poder desarrollar por 50 o 100 años en el país», afirmó el vicepresidente del GMT. Se estima que, con la entrada en funcionamiento de este telescopio y el ELT (Extremely Large Telescope) de la ESO, Chile concentrará más del 60% de la capacidad astronómica terrestre del mundo.
Impacto regional
Durante su fase de construcción más intensa, se espera la contratación de aproximadamente 400 personas en áreas que van desde la ingeniería de software y eléctrica hasta servicios de hotelería y alimentación. Además, el GMT ha sellado una alianza con el Gobierno Regional de Coquimbo para instalar un centro de operaciones, un centro de visitantes y un planetario en La Serena.
«Vemos específicamente que la astronomía pueda aportar al desarrollo económico y regional en distintos aspectos, no solo en el científico ni en el económico. El astroturismo en la región de Coquimbo es bastante grande, todos pensamos en el Valle del Elqui, donde existe un desarrollo de esa industria. Y vemos también una oportunidad en la región de Atacama», concluyó Contreras-Villarroel.
Se espera que el Telescopio Magallanes Gigante, que ya cuenta con el 40% de sus componentes en desarrollo y sus siete espejos en proceso de pulido, inicie sus operaciones científicas a principios de la próxima década (2030).