Ranita del Pehuenche en peligro crítico: ¿Qué impacto tendría el megaproyecto eléctrico del Maule?
Tiempo de lectura: 2 minutos Con menos de mil ejemplares en el mundo, experto advierte que el proyecto de interconexión eléctrica podría empujar a esta especie microendémica a la extinción definitiva.
La Ranita del Pehuenche (Alzodes pehuenche), un pequeño anfibio que habita exclusivamente en una zona reducida de la cordillera maulina, se ha convertido en un símbolo de la lucha por la conservación. Esto ocurre tras las alertas emitidas por la comunidad científica y el eco global generado por el actor Leonardo DiCaprio, quien recientemente denunció las amenazas que representa un proyecto de torres de alta tensión para este ecosistema.
En conversación con Cooperativa Ciencia, el director del Instituto One Health de la Universidad Andrés Bello (UNAB) y copresidente del Grupo de Especialistas de Anfibios de la UICN en Chile, Dr. Claudio Azat, detalló la precariedad en la que vive esta especie. Según el experto, se trata de un animal microendémico que solo existe en el Valle del Pehuenche, cerca del paso fronterizo que conecta a Chile con Argentina a la altura de Talca.
«La extinción es para siempre, no es reversible, pero los proyectos sí lo son. Este proyecto y cualquier otro pueden ser diseñados de forma que sean sustentables y que puedan convivir con la biodiversidad por un lado y entregar beneficios a las personas por el otro», sentenció Azat.
El «sapo Popeye» del Maule
La Ranita del Pehuenche es parte de un grupo de 19 especies del género Alzodes, de las cuales la mayoría habita en bosques templados. Sin embargo, esta especie en particular se ha especializado en vivir en condiciones extremas de alta montaña, en riachuelos que nacen del derretimiento de glaciares y nieve.
Científicamente, este anfibio destaca por una curiosa adaptación morfológica en el caso de los machos, por lo que se les conoce también como los «sapos Popeyes», dado que los machos desarrollan parches espinosos de queratina en el pecho y sus brazos se engrosan durante la época reproductiva, permitiéndoles abrazar a la hembra con fuerza durante en amplexo (reproducción).
Pese a su asombrosa biología, su población hoy se estima en menos de mil individuos, lo que la sitúa en la categoría de Peligro Crítico de Extinción. Su supervivencia ya se ha visto mermada por la pavimentación de la ruta internacional, que alteró los cursos de agua y trajo consigo la contaminación por sal (usada para el deshielo), un elemento letal para la piel permeable de los anfibios.
Impacto ambiental y la advertencia de expertos
La mayor preocupación actual radica en el proyecto de interconexión eléctrica entre Chile y Argentina. El trazado contempla la instalación de 76 torres de alta tensión, y el tramo final en suelo chileno pasaría directamente sobre el microhábitat de la ranita.
Un punto crítico en esta controversia es la actuación de los organismos públicos. Según Azat, tanto el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) como el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP) emitieron observaciones técnicas advirtiendo que el proyecto no es compatible con la conservación de la rana. No obstante, el experto denuncia que el Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) habría ignorado estas alertas.
La presión internacional, potenciada por la difusión de DiCaprio, ha logrado que el tema se instale en la agenda pública, obligando a las autoridades a reconsiderar si el costo del desarrollo justifica la desaparición de una pieza irreemplazable de la fauna chilena