Descubren que un psicolodélico ayudaría a prevenir efecto secundario de la quimioterapia
Tiempo de lectura: 2 minutos Investigadores realizaron pruebas en ratones y detectaron que la psilocibina ayuda a aliviar el dolor sin disminuir la capacidad de la terapia contra el cáncer.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Texas, Estados Unidos, descubrió que un compuesto psicodélico podría ayudar a prevenir la neuropatía periférica inducida por la quimioterapia, uno de los efectos secundarios que más afecta a los pacientes en tratamiento -más del 60%-, frecuentemente muy debilitante.
Este trastorno provoca dolor persistente, sensación de ardor y entumecimiento y puede reducir considerablemente la calidad de vida, y hasta obligar a limitar o interrumpir la terapia.
El psicodélico utilizado por estos investigadores fue la psilocibina, un compuesto de origen natural que luego de ser probado en ratones, no redujo los efectos antitumorales del tratamiento, previniendo la aparición de lesiones nerviosas, incluso tras ciclos repetidos de administración, lo que podría ayudar a prevenir los efectos secundarios habituales.
Protección
El estudio, publicado por la revista Science, revela una función neuroprotectora hasta ahora desconocida de los receptores de serotonina y sugiere que la psilocibina podría convertirse en la primera intervención de su clase contra la neuropatía periférica.
En las pruebas con animales portadores de tumores, el equipo aplicó ciclos repetidos y clínicamente relevantes de quimioterapia basada en platino y taxanos. Los autores demostraron que la administración previa prevenía de forma duradera la neuropatía producida por el tratamiento, en hasta seis ciclos, sin reducir los efectos antitumorales.
Plasticidad neuronal
Investigaciones previas han sugerido que la psilocibina favorece la plasticidad neural a través del receptor 5HT2A, que también puede influir en la producción mitocondrial y en las vías sensoriales del dolor.
Ese compuesto psicodélico, actualmente se investiga para el tratamiento de trastornos neuropsiquiátricos y neurológicos, y podría permitir temporalmente que el cerebro se reorganice y forme nuevas ramificaciones neuronales que podrían ayudar a evitar lesiones nerviosas.
La hipótesis del equipo es que la psilocibina podría producir una remodelación y una protección duraderas en el sistema nervioso.
La psilocibina «hace algo más que reducir las señales de dolor al proteger los propios nervios mediante el suministro de energía», explica uno de los investigadores, el Doctor Patrick Dougherty. Este efecto neuroprotector podría -agregó- ayudar a «soportar el estrés de la quimioterapia, manteniendo la sensibilidad, la movilidad y la calidad de vida durante el tratamiento y durante mucho tiempo después de haber superado la enfermedad».
La neuropatía periférica, conocida en el ámbito médico como CIPN, está relacionada con fallos en la función mitocondrial y con la degeneración progresiva de las partes más distales de las fibras nerviosas sensoriales.