Lluvia de meteoros Líridas 2026: cuándo será el peak y cómo verla en Chile
Tiempo de lectura: 2 minutos El fenómeno astronómico, uno de los más antiguos registrados, alcanzará su punto máximo durante la madrugada del 22 de abril y podrá observarse a simple vista desde distintos puntos del país.
Los cielos de Chile serán escenario de la lluvia de meteoros Líridas 2026, uno de los eventos astronómicos más antiguos, con registros que datan del 687 a. C. y conocido por sus destellos rápidos y luminosos.
Según Starwalk, el fenómeno alcanzará su máxima actividad entre la noche del 21 y la madrugada del 22 de abril. En Chile, el mejor horario para observarlo será entre la 1:00 y las 7:00 de la mañana del 22 de abril, cuando el cielo esté más oscuro y las condiciones sean más favorables.
Las Líridas, originadas por los restos del cometa Thatcher, presentan una actividad variable: en promedio se pueden observar entre 10 y 20 meteoros por hora, aunque en condiciones excepcionales esta cifra puede acercarse a los 100, según la NASA.
Consejos para ver la lluvia de meteoros
Para observar mejor el fenómeno, se recomienda alejarse de la contaminación lumínica y buscar lugares oscuros y despejados. Los meteoros pueden aparecer en cualquier parte del cielo, por lo que conviene tener un campo visual amplio, sin obstáculos como edificios o árboles.
También es importante dejar que la vista se adapte a la oscuridad durante al menos 15 a 20 minutos y evitar luces intensas, como pantallas de celular. La paciencia es clave: dedicar al menos una hora de observación aumenta las posibilidades de ver más meteoros.
Para una mejor experiencia, se aconseja recostarse o usar una silla, abrigarse bien y prepararse para observar con comodidad durante la madrugada.
Un fenómeno con más de 2.700 años de historia
Las Líridas reciben su nombre de la constelación de Lyra, desde donde parecen originarse en el cielo, aunque este punto se ubica en el hemisferio norte, los destellos pueden observarse en distintas direcciones.
Se trata de una de las lluvias de meteoros más antiguas registradas, su primer avistamiento documentado ocurrió en el año 687 a. C., cuando fue observado por astrónomos en China.
Este fenómeno se produce cuando la Tierra atraviesa restos dejados por el cometa Thatcher. Al ingresar a la atmósfera, estas partículas se calientan por la fricción con el aire, generando las conocidas “estrellas fugaces”, visibles a simple vista sin necesidad de telescopios.