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Miniaturas de balsas prehispánicas revelan una tradición náutica que sobrevive en Arica

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Tiempo de lectura: 2 minutos Una investigación desarrollada por el arqueólogo Felipe Rubio analizó pequeñas embarcaciones de madera y totora depositadas como ofrendas funerarias hace siglos.

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Las costas del extremo norte de Chile albergan testimonios únicos de la interacción humana con el océano Pacífico. Entre estos vestigios destacan pequeñas balsas prehispánicas de entre 20 y 50 centímetros de longitud, elaboradas en madera y totora, las cuales fueron depositadas como ofrendas funerarias por antiguas poblaciones costeras. Hoy, estos artefactos a escala se consolidan como piezas clave para comprender la historia náutica andina.

La investigación fue encabezada por el arqueólogo Felipe Rubio para optar al grado de Doctor en Antropología por la Universidad Católica del Norte y la Universidad de Tarapacá (UCN-UTA). Sus resultados, expuestos en el ciclo conmemorativo por los 20 años de dicho programa de posgrado, articulan el registro material con datos históricos y años de trabajo etnográfico en terreno junto a pescadores chinchorreros contemporáneos.

A la fecha, no se ha descubierto ninguna embarcación prehispánica de tamaño real en estado íntegro dentro de los contextos arqueológicos locales. Frente a este vacío, las miniaturas funerarias adquieren un valor científico incalculable.

El valor arqueológico de las réplicas en miniatura

El estudio se concentró en la franja costera situada entre el sur de Perú y Arica. En esta última urbe sobresalen los yacimientos Playa Miller 3 y Playa Miller 4, correspondientes principalmente al Período Intermedio Tardío (900 a 1400 d.C.). En estos sitios, las pequeñas naves aparecieron junto a aperos de pesca a escala, tales como arpones y anzuelos.

En Arica se han catalogado más de 70 miniaturas de balsas, una densidad que contrasta con la marcada escasez de este tipo de piezas en el resto de la costa andina, encontrando únicamente paralelos similares en tumbas de la cultura Chiribaya, en el sur peruano.

Saberes ancestrales que aún navegan en el presente

Rubio acompañó durante varias temporadas a comunidades de pescadores chinchorreros de Arica y del litoral sur peruano, registrando cómo maniobran balsas de madera artesanales para desplegar faenas de redes de arrastre desde la orilla.

A pesar de los avances industriales modernos, el diseño vernáculo de estas naves sigue siendo insustituible para el oleaje local. «La morfología de esta tradición, de estas embarcaciones, es tan altamente óptima para la zona donde ellos pescan que no existe ningún elemento contemporáneo que las reemplace», sostuvo el investigador.

«No es solamente una balsa que se la pasa a otra persona y que se va pasando en el tiempo, sino lo que se traspasa también son las comunidades de prácticas que se relacionan con este tipo de artefactos náuticos», enfatiza Rubio. Así, la investigación concluye que el litoral de los Andes centro-sur resguarda un patrimonio cultural marítimo integral.


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