Descubren y documentan a rana africana depredando huevos de anfibios nativos de Chile
Tiempo de lectura: 3 minutos Este comportamiento proyecta una nueva amenaza de la especie invasora sobre ranas y sapos nativos, lo cual se suma a su rol transmisor de patógenos.
Un equipo de investigadores de la Universidad de Concepción (UdeC) registró, por primera vez, a una rana africana o Xenopus leavis -uno de los anfibios invasores más exitosos a nivel global- alimentándose de huevos de sapo atacameño –Rhinella atacamensis.
La rana africana está presente en Asia, Europa y América, donde fue introducida principalmente como un organismo modelo para la investigación y, en menor medida, como mascota.
«A Chile llegó como animal de laboratorio y modelo para la investigación científica y fue encontrado en estado silvestre a comienzos de la década de los 70. Desde entonces, se ha convertido en una amenaza para los anfibios del país debido a la competencia por el hábitat y el alimento», profundiza Claudio Correa, académico del Departamento de Zoología UdeC.
Hallazgo
El descubrimiento fue realizado en agosto del 2025, en el contexto de una campaña de monitoreo de poblaciones del sapo atacameño, en la localidad de Socos, Región de Coquimbo, donde la presencia de la rana africana se conoce desde hace más o menos dos décadas.
“Durante una prospección nocturna, en un sector con alta actividad reproductiva, observamos a una rana africana alimentándose directamente de huevos de sapo atacameño recién depositados, en zonas de poca profundidad”, detalló el profesor Iván Mancilla, quien participó en el descubrimiento junto con los integrantes del Laboratorio de Sistemática y Conservación de Herpetozoos (SyCoH), Constanza Mazzey Andrade y el mismo Dr. Correa.
Fue así que se capturaron tres ejemplares de la rana africana para analizar su contenido estomacal y confirmar la conducta alimentaria.
Riesgo para especies nativas
Lejos de ser un hecho aislado, este comportamiento constituye una nueva amenaza de esta especie invasora para ranas y sapos nativos, lo que además se suma a su rol transmisor de patógenos, como el hongo Batrachochrydium dendrobatidis y Ranavirus, vinculados al declive de poblaciones de anfibios en todo el mundo.
Es más, recientemente, también se constató un ataque predatorio de Xenopus leavis, o rana africana, sobre una larva de rana chilena –Calyptocephalella gayi-, confirmando el peligro para sus congéneres locales en distintas etapas de desarrollo.
Ataque masivo
En el análisis, la investigadora Constanza Mazzey, detectó la presencia de huevos de sapo atacameño únicamente en la hembra capturada, con 172 en el estómago, tres en el hocico y otros 67 regurgitados en la bolsa donde fueron capturados los ejemplares.
En cambio, en los machos capturados, se hallaron restos de distintos invertebrados sin indentificar debido a su grado de desintegración.
Visto así, este hallazgo es la primera evidencia directa del ataque predatorio de la especie invasora sobre huevos del sapo atacameño y también la primera dentro de poblaciones de anfibios chilenos. Un peligro real.
Nuevas preguntas
«Este hallazgo pone de manifiesto la necesidad de profundizar estudios sobre conductas predatorias en las dinámicas poblacionales de anfibios nativos, particularmente de especies endémicas amenazadas como el sapo atacameño y la rana chilena», explica Mancilla.
Esta nueva faceta ecológica de la invasión de la rana africana, según el grupo de investigación, debería ser considerada en futuros estudios y en el diseño de estrategias de conservación, especialmente en zonas donde ambas especies coinciden durante los periodos reproductivos.
Actualmente, se distribuye desde los ríos Copiapó, en la Región de Atacama, y Mataquito en Maule, y son las regiones de Valparaíso, Metropolitana y de O’Higgins las que concentran la mayor densidad de poblaciones.
El sapo atacameño está categorizado como vulnerable por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y en el criterio A2ac del Reglamento de Clasificación de Especies (RCE) de Chile, lo que significa que ha habido una reducción de poblaciones y que las causas que las provocaron siguen subsistiendo.