Científicos responden a cuestionamiento del Presidente Kast por financiamiento a la investigación
Tiempo de lectura: 2 minutos Investigadores chilenos respondieron a las declaraciones del mandatario, quien puso en duda el impacto económico de los fondos estatales destinados a la academia.
En el marco de su gira presidencial «Presidente Presente», realizada en las dependencias de la Empresa Portuaria de Puerto Montt, el Presidente de la República, José Antonio Kast, cuestionó el financiamiento estatal de la investigación académica. Sus declaraciones, que cuestionan la rentabilidad social y laboral de la ciencia en Chile, generaron una ola de reacciones en el ecosistema de conocimiento, tecnología e innovación.
El mandatario vinculó el gasto público en educación superior con la falta de resultados tangibles, señalando que muchas investigaciones no se traducen en beneficios directos para la ciudadanía. «Hagámosle un seguimiento a todos los recursos que se han entregado en los centros de educación y veamos cuál es el resultado (…), se van a sorprender», afirmó. Kast profundizó su crítica señalando que proyectos de alto costo terminan convertidos en «un libro precioso, empastado, en la biblioteca«.
Estas declaraciones se dan en un contexto de ajuste fiscal y revisión del gasto público por parte del Ejecutivo. Cabe recordar que, en marzo pasado, la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, ya había confirmado la suspensión temporal de becas de magíster y posdoctorado internacional para el año 2026.
El debate por la inversión en ciencia
El astrofísico y Premio Nacional de Ciencias Exactas 1999, José Maza, fue categórico al señalar que la investigación no es un lujo, sino un requisito para el progreso. «La investigación para el desarrollo del país tiene un papel clave. Chile necesita tener universidades de primera línea mundial (…) necesitamos tener diez entre las mejores del planeta», afirmó el profesor emérito de la Universidad de Chile.
Para el divulgador, el impacto de la academia se mide en la calidad docente: «Para eso, los profesores de las universidades tienen que estar en la frontera del conocimiento«, aseguró.
El exministro de Ciencia, Flavio Salazar, advirtió que la valoración de la ciencia no puede reducirse a una métrica de empleo inmediato. «Los países que hoy lideran en desarrollo entendieron hace décadas que la investigación es una inversión estratégica, cultural y productiva a la vez. Cuando se financia la ciencia, no solo se produce un libro; se forman investigadores y se construyen capacidades tecnológicas para la salud, la agricultura y el medioambiente», destacó Salazar.
El reclamo por el 0,4% del PIB
La controversia también reflotó la brecha presupuestaria que enfrenta el país. Chile invierte apenas un 0,4% de su PIB en Investigación y Desarrollo (I+D), una cifra baja en relación al 2,7% que promedian los países de la OCDE.
La astrónoma Teresa Paneque calificó las críticas presidenciales como «populistas y desinformadas», subrayando que los recursos públicos se asignan mediante concursos altamente competitivos y transparentes. «Los países que más invierten en ciencia, como EE.UU., Alemania o Japón, invierten sobre el 3% de su PIB. ¿Acaso quieren recortar ese 0,4% aún más?», cuestionó.
Por su parte, la académica del Departamento de Física de la Universidad de Chile e investigadora del Instituto Milenio MIRO, Carla Hermann, recordó que tecnologías cotidianas como el GPS, el láser o la resonancia magnética nacieron de ciencia básica sin aplicación inmediata.
«Nadie es científico porque quiere volverse rico. Es el conocimiento el que permite desarrollar industrias completas. Además, hoy en día la investigación sí genera trabajo: los proyectos financian sueldos de estudiantes, técnicos e ingenieros», explicó Hermann
Finalmente, la exministra Aisén Etcheverry lamentó que se vea la ciencia como un gasto prescindible. «Lo que está en juego no es solo el presupuesto, sino la posibilidad misma de construir futuro», concluyó.