En vivo 🟠 SEÑAL ONLINE

Estudio detecta altos niveles de metales pesados en especies marinas de consumo en Quintero-Puchuncaví

Estudio detecta altos niveles de metales pesados en especies marinas de consumo en Quintero-Puchuncaví

  -

Tiempo de lectura: 2 minutos La investigación, liderada por el HUB Ambiental de la Universidad de Playa Ancha y publicada en la revista científica Toxics, reveló la presencia de contaminantes en peces, moluscos y crustáceos extraídos en la bahía.

Comparte:

Una investigación internacional liderada por el HUB Ambiental de la Universidad de Playa Ancha (UPLA) evidenció la presencia de ocho metales pesados potencialmente tóxicos en especies marinas de consumo habitual en la bahía de Quintero-Puchuncaví.

El estudio, publicado en mayo de este año en la revista científica Toxics, analizó sedimentos y diez especies marinas. Entre las especies estudiadas se encuentran peces como el rollizo y el bilagay, además de ostiones, jaiba peluda y cangrejo nadador, todos recursos vinculados a la pesca artesanal y al consumo humano.

Los resultados mostraron concentraciones de cadmio, cromo, cobre, manganeso, plomo, vanadio, zinc y mercurio superiores a las registradas en Quintay, utilizada como zona de control para comparar el impacto de la actividad industrial.

Riesgos para la salud y vacíos regulatorios

La investigación aplicó un modelo de evaluación de riesgo humano asociado al consumo de productos marinos. Este análisis determinó que los niveles de cadmio detectados en jaiba peluda y ostiones representarían un riesgo importante para consumidores habituales.

Actualmente, el Reglamento Sanitario de los Alimentos no establece límites específicos para el cadmio en productos del mar y mantiene parámetros para el plomo menos exigentes que estándares internacionales como los de la Unión Europea o el Codex Alimentarius, evidenciando brechas en la normativa chilena vigente.

Para los investigadores, esta situación genera incertidumbre sobre la seguridad alimentaria en zonas costeras industrializadas, lo que refuerza la necesidad de actualizar la regulación nacional.

Ciencia colaborativa y monitoreo permanente

El trabajo fue desarrollado por un equipo multidisciplinario integrado por investigadores y estudiantes de distintas universidades chilenas y extranjeras, junto a comunidades costeras y pescadores artesanales de la zona.

«Se puede desarrollar ciencia de calidad con sentido social y en colaboración con las comunidades y autoridades, atendiendo a una problemática ambiental histórica y latente en la Bahía de Quintero-Puchuncaví», sostuvo la investigadora Stephanny Curaz Leiva.

Los especialistas advierten que, debido a la expansión industrial en la zona, resulta fundamental mantener monitoreos constantes sobre especies marinas y ecosistemas costeros para identificar riesgos sanitarios y posibles fuentes de contaminación.


Te puede interesar