Investigadores proponen nuevo método de monitoreo para proteger al gato güiña
Tiempo de lectura: 2 minutos Un estudio liderado demuestra que el uso de cámaras trampa con orientación vertical permite identificar individualmente a los ejemplares mediante sus manchas dorsales, facilitando el monitoreo de esta especie amenazada.
El gato güiña (Leopardus guigna), el felino más pequeño de América, enfrenta importantes desafíos de conservación en Chile. Hasta ahora, estudiar sus poblaciones de manera individual era una tarea compleja debido a su tamaño y la sutileza de sus marcas. Sin embargo, una nueva investigación propone un cambio de paradigma en el monitoreo de la especie: el uso de cámaras trampa con orientación cenital (vertical).
El estudio, publicado en la revista científica Oryx – The International Journal of Conservation por Cambridge University Press, fue desarrollado por los investigadores Nicolás Gálvez, Thomas Kramer, Belén Gallardo, Eduardo Minte, Valentina Alarcón y Gabriela Palomo-Muñoz.
A diferencia del método tradicional, donde las cámaras se instalan de forma lateral para captar los costados del animal, esta propuesta utiliza una perspectiva desde arriba. Nicolás Gálvez, uno de los autores principales, explica que la clave reside en la morfología del felino: «Se definió que el patrón de manchas dorsal de la güiña —es decir, el de su espalda— presenta una mayor variación y resulta más conspicuo o visible».
Al instalar las cámaras apuntando directamente hacia abajo en los senderos por donde transita la fauna, los científicos lograron capturar imágenes precisas del patrón dorsal. «Este enfoque permite obtener fotografías que facilitan la diferenciación de individuos en un área determinada», señala Gálvez. El método fue testeado inicialmente en colaboración con la Fundación Reñihue, en la Región de Los Lagos, permitiendo establecer criterios técnicos y metodologías de procesamiento de imágenes que antes no existían para esta especie.
Precisión en el monitoreo poblacional
La implementación de cámaras cenitales no solo mejora la calidad de los datos, sino que optimiza los recursos económicos. En el monitoreo de grandes felinos como jaguares o tigres, se suelen requerir dos cámaras por punto para registrar ambos flancos. Para la güiña, este sistema resultaba costoso y poco eficiente. «Poder identificar individuos utilizando una sola cámara —enfocada en la zona donde el patrón es más discriminante— representa una ventaja importante, tanto en términos metodológicos como económicos», destaca el investigador.
Hasta la fecha, no existían estudios que permitieran estimar con precisión la densidad o abundancia de la güiña mediante identificación individual. Con esta nueva técnica, los equipos de conservación podrán obtener datos más robustos sobre el estado de sus poblaciones, algo clave en las zonas centro y norte del país, donde la Lista Roja de la UICN advierte que la especie está en estado de «Conservación Menor».