De residuo a parquet: la innovadora propuesta que busca dar nueva vida al orujo de oliva
Tiempo de lectura: 2 minutos El académico de la Universidad de La Serena, Amin Nazer, lidera la investigación para el desarrollo de un material que abre nuevas posibilidades para la construcción sustentable.
La industria del aceite de oliva genera cada año importantes volúmenes de residuos derivados de su proceso productivo. Tan solo en Chile, se ha estimado que esta actividad puede producir cerca de 120 mil toneladas anuales de alperujo, uno de los residuos resultantes de la extracción del aceite y parte de un desafío mayor asociado al manejo de los subproductos olivícolas.
Entre ellos también se encuentra el orujo, cuyo manejo requiere especial atención debido a los efectos que puede provocar su disposición inadecuada en el medio ambiente, particularmente sobre los suelos. Se trata de una problemática relevante para los territorios donde esta actividad productiva tiene una presencia importante, como ocurre en distintas zonas del norte y centro del país.
En ese escenario, nace la investigación “Potencial uso del orujo de oliva en la producción de pavimento tipo parquet”, una iniciativa desarrollada por investigadores de la Universidad de La Serena y la Universidad de Atacama.
Innovación y sustentabilidad
Liderado por el Dr. Amin Nazer (USerena) y los investigadores Bernardo Sepúlveda, Osvaldo Pavez y Luciano Aguilar (Universidad de Atacama), el estudio evalúa el uso de residuos olivícolas en materiales para pavimentos interiores, promoviendo la innovación en construcción sustentable y el reciclaje agrícola.
“La idea de transformar el orujo de oliva en parquet surgió como respuesta a un importante desafío económico y medioambiental en las zonas productoras de aceite, ya que durante la extracción del aceite de oliva se genera una enorme cantidad de orujo, un subproducto considerado desecho que resulta perjudicial si se intenta utilizar como fertilizante o alimento para el ganado debido a su elevado contenido de aceite», detalló Nazer.
Además, el académico explicó que liberarlo directamente al medio ambiente contamina y altera la composición de los suelos por su alta carga de compuestos antioxidantes, antimicrobianos y fitotóxico.
Una nueva oportunidad
En cuanto a la fabricación de esta nueva materialidad, el Dr. Nazer detalló que “el proceso desarrollado a nivel de laboratorio funciona de manera similar al curado del cemento. Primero, el orujo seco se tritura durante cinco minutos, se tamiza y luego se mezcla con agua, un endurecedor y una resina vinílica que actúa como pegamento, hasta lograr una pasta completamente homogénea”.
Esta mezcla se vierte en moldes de madera, se le aplica un fungicida y se prensa. Tras un periodo de secado al ambiente y luego en una estufa a 45°C, se obtienen las palmetas de parquet. «Estos prototipos demostraron una excelente resistencia sin perder su forma y respondieron adecuadamente al ser cortados con sierra”, añade el académico.
Hasta ahora, investigación ha logrado crear un material de recubrimiento validado en un entorno simulado de laboratorio, y las formulaciones empleadas se encuentran en proceso de patentamiento.
En comparación a los materiales convencionales, el ingeniero recalcó que “este prototipo destaca por ser una alternativa ecológica que añade valor a un desecho agrícola y por ofrecer una estructura completamente homogénea, libre de imperfecciones naturales como nudos o astillas”.
Si bien aún existen desafíos para perfeccionar el prototipo, desde el equipo de investigación destacan que el impacto de implementar esta tecnología en las regiones olivareras sería altamente transformador, ya que se reduciría drásticamente el volumen de residuos agrícolas y se evitaría la contaminación de los terrenos.