Investigadores chilenos descubren cómo el lupus afecta la memoria y produce “niebla mental”
Tiempo de lectura: 3 minutos Un equipo chileno identificó cómo anticuerpos asociados al lupus alteran conexiones neuronales ligadas a la memoria y la orientación espacial, abriendo nuevas posibilidades de tratamiento para la llamada “niebla lúpica”.
Un equipo liderado por el Dr. Alfonso González, del Centro Ciencia & Vida y la Universidad San Sebastián, identificó el mecanismo mediante el cual anticuerpos asociados al lupus dañan conexiones neuronales vinculadas a la memoria y la orientación espacial. El hallazgo podría abrir nuevas posibilidades de tratamiento utilizando medicamentos ya aprobados para otras enfermedades.
El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune en la que el sistema inmune ataca tejidos del propio organismo. Cuando ese daño afecta al sistema nervioso, muchas personas experimentan lo que especialistas denominan «niebla lúpica«: olvidos frecuentes, dificultad para organizar tareas cotidianas y problemas de orientación espacial.
La investigación, desarrollada durante más de 15 años por el equipo encabezado por el Dr. Alfonso González de la Rosa, logró identificar cómo ciertos autoanticuerpos alteran el funcionamiento de las sinapsis en el hipocampo, región del cerebro fundamental para la formación de recuerdos.

Cómo los anticuerpos dañan las neuronas
El equipo estudió los llamados anticuerpos anti-P, presentes en cerca del 15% de los casos de lupus activo y más frecuentes en etapas tempranas de la enfermedad.
Según explicó el Dr. González, estos anticuerpos se unen a una proteína neuronal llamada NSPA, afectando receptores esenciales para la transmisión de señales entre neuronas y alterando la estructura de las sinapsis.
«Esta proteína ofrecía la posibilidad de explicar por qué estos anticuerpos podían alterar la función neuronal«, señaló el académico de la Universidad San Sebastián.
Los estudios también detectaron una intensa activación de la microglía, células inmunes del cerebro encargadas de eliminar conexiones neuronales dañadas, proceso que podría agravar la pérdida de sinapsis y explicar parte de la disfunción cognitiva observada en pacientes con lupus.
La «niebla lúpica» y el impacto en paciente
La Dra. Loreto Massardo explicó que cerca del 20% de las personas con lupus presenta alteraciones cognitivas medibles mediante evaluaciones neuropsicológicas.
«Con los test neuropsicológicos vemos déficit en un 20% de las personas con lupus, pero es importante entender que esto no es permanente: hay estudios que muestran que la disfunción es oscilante y puede revertir», explicó.
La especialista agregó que estos síntomas no afectan la inteligencia ni el lenguaje, sino funciones ejecutivas más sutiles relacionadas con memoria, atención y orientación espacial. En Chile, el lupus afecta a cerca de 20 mil personas y se presenta principalmente en mujeres jóvenes.
Nuevas posibilidades de tratamiento
Los investigadores también identificaron posibles caminos terapéuticos a partir de medicamentos que ya existen para otras enfermedades. Uno de ellos es el captopril, utilizado para la hipertensión, que en estudios experimentales ha mostrado capacidad para reducir la activación de la microglía y disminuir el daño asociado a la pérdida de memoria.
Además, el equipo evaluará el uso de alendronato, medicamento empleado en osteoporosis, debido a su potencial para bloquear mecanismos relacionados con el daño sináptico detectado en el estudio.
«Hay una droga aprobada para el tratamiento de la osteoporosis, el alendronato, que inhibe este tipo de enzimas. Vamos a probar si podría ser útil también para contrarrestar el daño sináptico en modelos preclínicos», señaló González.
Nuevas líneas de investigación
El trabajo también abrió una línea inesperada de estudio relacionada con cáncer de páncreas. Investigaciones previas habían observado que anticuerpos similares a los anti-P podían inhibir el crecimiento tumoral en modelos animales.
El equipo chileno confirmó ese efecto y observó que depende de la proteína NSPA, hallazgo que podría aportar nuevas pistas para futuras investigaciones oncológicas.
Actualmente, los investigadores continúan desarrollando estudios sobre el rol de esta proteína tanto en enfermedades neurodegenerativas como en posibles estrategias terapéuticas para pacientes con lupus.