Ranita de Darwin: La increíble historia de su viaje a Londres para salvarlas de la extinción
Tiempo de lectura: 2 minutos Tras un viaje de más de 50 horas desde Chile por tierra, mar y aire, una colonia de ranitas de Darwin logró refugiarse en el Zoológico de Londres para escapar de una epidemia: la quitridiomicosis.
Este jueves, la Contraloría General de la República tomó razón del decreto que aprueba el Plan Recoge para las Ranitas de Darwin, un instrumento de gestión liderado por el Ministerio del Medio Ambiente. La noticia ocurrió luego del retiro temporal de éste y otros 42 decretos ambientales por parte del Gobierno del presidente José Antonio Kast.
«La ranita de Darwin se ha convertido en un emblema para la conservación de nuestra biodiversidad. Eso quedó claro con la reacción (de la ciudadanía) frente a esta medida», destacó Andrés Valenzuela, presidente de la ONG Ranita de Darwin, al analizar el impacto del nuevo estatus de protección del anfibio.
El objetivo por conservar esta especie ha traspasado fronteras y tiene una historia. En 2024, una emergencia sanitaria en el Parque Tantauco (Chiloé) obligó a los científicos a tomar medidas drásticas: la población de ranitas estaba siendo diezmada por la quitridiomicosis, una enfermedad causada por un hongo que asfixia a los anfibios. Ante la rapidez de las muertes, un grupo de ejemplares fue rescatado y enviado al Zoológico de Londres, donde cuentan con tecnología de bioseguridad avanzada.

Créditos: Ben Tapley/ Zoológico de Londres
Una travesía de 50 horas para sobrevivir al hongo quitridio
Valenzuela, quien también trabaja en la institución británica, describe la operación como un hito logístico: «Fue una historia súper increíble porque las ranitas viajaron más de 50 horas, desde que las rescatamos del bosque hasta llegar al zoológico de Londres. Pasaron por un barco, después por tierra… y después un avión hasta Londres».
El éxito fue tal que algunas ranitas llegaron con renacuajos en sus sacos vocales, naciendo sanas en el Reino Unido. Actualmente, ya se ha logrado la reproducción íntegra en cautiverio, asegurando un «seguro de vida» para la especie fuera de su hábitat amenazado.
Este animal es el único anfibio en el mundo donde el macho asume un rol de crianza particular. Según explica Valenzuela, «las ranitas de Darwin son la única especie de estas 9.000 especies (de anfibios) que el macho de la especie, en su saco vocal, cría a los renacuajos«. Este comportamiento, donde el macho libera a las pequeñas ranitas ya formadas al suelo del bosque, es lo que los científicos llaman un «macho preñado», un fenómeno que no se repite en ninguna otra parte del planeta.
¿Qué significa el Plan Recoge para el futuro de la especie?
Con la toma de razón de la Contraloría, el Plan Recoge entra en vigencia como la herramienta técnica y legal más potente para la conservación en Chile. Se trata de un documento de 70 páginas que coordina a ministerios, ONGs, universidades y empresas privadas para ejecutar acciones concretas.
El plan busca proteger el bosque nativo, monitorear las poblaciones existentes para evitar nuevos brotes del hongo quitridio y fortalecer los centros de cría en cautiverio nacionales, como los de la Universidad de Concepción.
La meta final es que la colonia que hoy prospera en Londres pueda regresar a casa. De acuerdo con Valenzuela, lo que se busca es que, una vez que se encuentre la forma de combatir la enfermedad en el ambiente, las ranitas vuelvan a repoblar los bosques del sur de Chile.