Estudio detecta que plástico y colillas son los residuos que más abundan en ciudades costeras de Latinoamérica
Tiempo de lectura: 3 minutos Los resultados destacan la falta de conciencia sobre el daño que este tipo de residuos causa en los ecosistemas costeros y marinos.
Un estudio realizado por la Universidad Católica del Norte, el Instituto Smithsoniano de Estados Unidos y la Universitat de Barcelona, en España, concluyó una verdad incómoda para los habitantes de 20 ciudades de países del pacífico latinoamericano, donde se cuentan México, Costa Rica, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú y Chile: plásticos y colillas de cigarrillo son los residuos más abundantes.
Los resultados demuestran, además, que las plazas y parques son los espacios públicos más afectados por arrojar basura al piso y no en los basureros dispuestos. El estudio insta a mejorar las infraestructura para el depósito de residuos.
La investigación fue publicada en la revista Journal of Environmental Management, y se desarrolló en el marco del programa Científicos de la Basura de la Universidad Católica del Norte.
Una de cada tres personas arroja basura al suelo
Según el estudio, cerca de un tercio de las personas observadas arrojó su basura directamente al suelo, incluso en espacios públicos que cuentan con basureros disponibles y con capacidad, lo que refleja la degradación de ciertas normas sociales y del respeto por el espacio público.
Para llegar a estos resultados, los investigadores primero evaluaron la cantidad y el estado de los basureros existentes en los diversos espacios, con el objetivo de determinar si su disponibilidad o mantenimiento se relacionaba con la acumulación de basura. Luego, observaron cómo las personas disponían sus residuos y cuantificaron la basura presente en el suelo.
Al respecto, Martin Thiel, miembro de la Científicos de la Basura en la UCN, y director ejecutivo del programa MarineGEO del Centro Smithsoniano de Investigación Ambiental, SERC, valora los hallazgos y explica que «este estudio constituye uno de los primeros esfuerzos en el Pacífico latinoamericano por establecer una línea base y una metodología común para estudiar la basura en espacios públicos».
Basureros sin basura
Los investigadores también encontraron que todos los espacios públicos evaluados disponían de basureros y que nueve de cada diez se encontraban vacíos o con espacio disponible para recibir más residuos, un indicador de que, en general, recibían mantenimiento. Fue en ese proceso que se observó a las personas arrojando su basura al piso. Donde se determinó que solo la mitad de las personas buscó uno para depositar su basura.
En términos numéricos, en el suelo de las 20 ciudades observadas, los plásticos representaron el 38% del total de la basura registrada y las colillas de cigarrillo el 34%, consolidándose como los dos tipos de basura más comunes en el suelo de los espacios públicos evaluados.
El dato más preocupante, según Ostin Garcés-Ordóñez, investigador posdoctoral del programa MarineGEO del SERC y miembro del Grupo de Investigación Consolidado en Geociencias Marinas (Gmar) de la Universitat de Barcelona, es que «nueve de cada diez terminaron en el suelo, convirtiéndose en el residuo que con mayor frecuencia se abandona en los espacios públicos y contribuye a la contaminación», señaló.
Ciudades costeras
El problema con las ciudades costeras es que esta basura arrojada al suelo en espacios públicos puede ser arrastrada por el viento o las lluvias hasta ríos, quebradas y costas donde se acumulan y persisten por un período largo contaminando y afectando los ecosistemas y así, a múltiples especies. Porque no se ha inventado nada mejor para proteger la biodiversidad costera y marina que reducir la basura llega hasta los ríos y el mar.
«Es necesaria una mayor conciencia sobre la basura en nuestros espacios públicos, ya que, en estas ciudades costeras, mucho de lo que termina en el suelo es arrastrado hacia el mar», explica Mauricio Ergas, investigador del programa Científicos de la Basura.
Educación ambiental y prevención
Si bien las generaciones venideras heredarán un planeta en crisis ambiental, son ellas mismas las que pueden rescatarlo. Por eso el estudio hace énfasis en fortalecer la educación ambiental. También, el estudio propone medidas como reducir el consumo de tabaco; instalar y mantener basureros accesibles.
Por último, las conclusiones hacen énfasis en una fiscalización más eficiente y creativa, empezando, por ejemplo, con multas simbólicas, para luego avanzar hacia las económicas. Mientras que a nivel estructural, se plantea promover la responsabilidad extendida del productor y la continua mejora de las políticas públicas para frenar la contaminación plástica.